Existe un proverbio checo que reza así: el placer y el dolor se acuestan en la misma cama. Hay gente que no comprende la manera de percibir placer que las personas amantes del BDSM encuentran en la sumisión. Incluso a veces en un ejercicio inconsciente de hipocresía social sí entienden la forma en la que disfruta la parte dominante de una relación D/s, pero niegan el componente sumiso de ésta; no existe la una sin la otra, es la simbiosis perfecta (cuando se consigue) entre dos fuerzas.