Julia de Lucía se ha quedado sin sitio para dormir en una ciudad que no conoce, está algo desesperada porque le asusta la situación, pero menos mal que encuentra consuelo y techo en una persona anónima que se ofrece a solucionar su problema durante esa noche. Tras unos lloros y algo de interacción, ella acaba dándose una ducha en el baño de este tipo, y por supuesto, éste no puede evitar espiarle e incluso ir más allá.