Salimos a la calle en busca de carne fresca, y a las puertas de un supermercado nos cruzamos con la simp?tica
Brooklyn Dare, que tras un peque?o tira y afloja negociando un precio se sube a nuestro coche dispuesta a darlo todo a cambio de pasta. Lo que se dice una puta callejera. Mucho ojo a las preciosas tetas de esta chica que quiz?s merezca un suplemento en el precio final del servicio.